Shavuot, fiesta y costumbres


Siempre me pareció curioso tener que expresar alguna idea acerca de Shavuot. Si bien es parte importante del ciclo del año judio, no es menos cierto que hay muchas vertientes que tomar en cuenta para hablar de ella. En primer lugar, se la denomina Fiesta de las Semanas y es conocida nada menos que por cinco nombres diferentes y se denota su importancia al ser una de las tres Fiestas de Peregrinación en el judaismo.

Una primera idea me hace pensar que esa peregrinación nos reafirma una vez mas -y de manera milenaria-, que los judios deben llegar permanentemente a Jerusalen, la Capital eterna e indivisible del pueblo judio y que en éste caso no solo festejamos una fecha agrícola, sino un acontecimiento religioso y nacional de la historia judia.

En tiempos bíblicos, esta fiesta -principalmente agrícola-, señalaba la estación de la cosecha del trigo y las primicias recogidas eran ofrecidas como una expresión de gratitud al Todopoderoso. La Biblia la llama Fiesta de las Semanas, debido a que se celebra cuando expiran las siete semanas desde el ofrecimiento del Omer, después del Primer dia de Pesaj; por eso para nuestros Sabios la consideraban concluyendo dicha fiesta y la denominaban Conclusión.

Una segunda idea surge al considerar que Shavuot conmemora también la Entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Aquí ha transcurrido un enorme período de tiempo ente la salida de Egipto y la llegada hasta la tierra prometida. Tal vez un antes y un despues. Un crecimiento como pueblo, donde el Todo Poderoso les enseñó el camino hacia la Redención, les mostró los milagros y les señaló el desafio tan árduo y dificil, que los conduciría hasta la tierra de Israel, hasta este maravilloso pais que en nuestros dias, es el milagro moderno, que nosotros, en nuestra generación, ha visto y disfruta plenamente.

Una etápa mágica, donde la adultez como pueblo, incluyó la madurez nacional, habiendo tenido que aceptar la Ley de la justicia, de la Fe y proclamando la Unidad de Dios, jurando observar Sus Mandamientos. Aquí Israel no solo aseguró su capital y su tierra, sino también su existencia permanente y eterna.

Numerosas costumbres están asociadas a esta Fiesta; la recordación agrícola, la decoración de las Sinagogas con plantas y flores y existen también numerosas razones para comer prodúctos lácteos y miel en Shavuot. Los Sabios interpretaron la parábola “leche y miel habrá bajo tu lengua”, que implica que las palabras de la Biblia deben ser tan placenteras y aceptables a nuestros oidos y corazones como lo son la leche y la miel a nuestras lenguas…. Los niños son introducidos por primera vez a sus estudios hebraicos, por lo tanto queda así declarado simbolicamente, su lealtad a la Torá.

Otra idea que surge de esta fiesta, es la idea permanente de reunir a los hermanos judios, de sentarse en una mesa y aprovechar la noche para estudiar, para compartir manjares y releer los libros sagrados. En definitiva, forzar la unión de los hermanos, la apertura del corazón y el estudio, patrimonio tan peculiar del judio, que debe aprovechar su tiempo para aprender y venerar a sus único Dios.

Por último, debo recordar la Lectura del Libro de Ruth, demostrandonos como ella abrazó la religión judia y como desde allí partió la descendencia del Rey David -quien curiosamente nació y murió en Shavuot-. Recitamos el poema Akdamot, donde se elogia al pueblo judio y su apego al Creador y a su ley.

Shavuot expresa plenamente una eterna verdad: que Israel, la Torá y la Tierra de Israel son una unidad indivisible.

Jag Sameaj !

Jose Caro, Raanana. Israel.
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