Soldados solos en Israel


El duro regreso a la vida civil El Keren Hayesod desarrolló el programa Jaialim Bodedim, con el objetivo de brindar apoyo a soldados inmigrantes sin familia en Israel. De esta ayuda depende la reinserción de 700 soldados a la sociedad por año.

Cada año, más de 700 jóvenes que han decidido hacer aliá (emigrar a Israel) sin su familia concluyen el servicio militar.  Para éstos, el proceso de reinserción a la vida civil es muy dificultoso: a diferencia de los demás soldados, no cuentan con la contención ni los recursos necesarios para evaluar cómo continuar tras su paso por el ejército y cuáles serían sus posibilidades de estudio y trabajo. Asimismo, tienen por obstáculo el deber comenzar de cero  a conformar su círculo social y comunitario.

Para brindar apoyo a estos “soldados solos”, el Keren Hayesod, junto con la Agencia Judía y otras instituciones del Estado de Israel, desarrolló el programa Jaialim Bodedim, cuyo objetivo es brindar apoyo a este particular grupo de inmigrantes sin familia en Israel.

Para lograr que estos soldados se  integren plenamente a la sociedad israelí se han creado dos programas: “Alas”, un seminario especial  previo a la liberación del ejército en el cual los soldados sin familia reciben orientación laboral y acompañamiento personal, y “Hermano mayor” en el cual los soldados son adoptados por un joven israelí que les orienta en sus primeros pasos en la vida civil. Asimismo, se les otorga un subsidio especial para que puedan satisfacer sus necesidades básicas (vivienda económica, bouchers para compra de electrodomésticos, apoyo a micro emprendimientos y asistencia financiera adicional) para garantizar que cuenten con los recursos necesarios para adaptarse al nuevo país.

Michael Levi, uno de los beneficiarios directos del programa, es un joven australiano que decidió vivir en Israel para concretar sus ideales sionistas. Luego de vivir un año en el kibutz Ramat Iojanan, donde aprendió hebreo en un curso intensivo, se incorporó al Ejército de Israel. Al respecto recuerda: “El ejército fue muy duro. Mientras todos mis compañeros iban los fines de semana a lo de sus padres, comían rica comida y les lavaban la ropa, yo tenía que buscar un hotel barato, e ir corriendo a la lavandería. Por suerte una de las familias de mis compañeros me ´adoptó´ e hizo mi paso por el ejército mucho más ameno. Luego, gracias al programa ´Alas´ decidí que quería estudiar sociología y antropología en la Universidad de Tel Aviv, y me  ayudaron  a conseguir todo lo necesario para cumplir con esa meta”.

Por otro lado, Iryna Kaminsky, quien inmigró a Israel a  la edad de 15 años luego del fallecimiento de su madre en Rusia, recuerda que “lo peor fue cuando estaba por terminar el ejército. Allí tenía una rutina, sabía qué tenía que hacer cada mañana, pero el futuro me asustaba. Gracias al programa Jaialim Bodedim tuve una ´hermana mayor´ que me orientó y me ayudó a buscar dónde vivir y a qué universidad ir. Además me apoyaron económicamente para que pueda realizar estudios superiores. Hoy tengo un master en Ciencias de la Computación otorgado por el Instituto Tecnológico Tejnión”.

En Argentina, el programa Jailim Bodedim es difundido por Campaña Unida Judeo Argentina (CUJA), institución comprometida en reforzar los lazos entre Israel y la comunidad judía local. Más información llamando al 011 4815 0688 o por mail a info@cuja.org.ar
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