El mayor problema de los palestinos son los palestinos mismos

Ramallah se siente desilusionado porque Estados Unidos está “enteramente” del lado de Israel, pero el problema no es Estados Unidos. Los estadounidenses simplemente están optando por trabajar con el lado que está mostrando voluntad y un deseo de dar algo más que solo  recibir.


Los vientos de guerra que soplan desde Corea del Norte no están impidiendo que la administración del presidente estadounidense Donald Trump envíe nuevamente a su yerno Jared Kushner y al Representante Especial para Asuntos Internacionales, Jason Greenblatt. Si no puede tener paz en el Medio Oriente, al menos quiere que haya vientos de paz.

La Autoridad Palestina no está emocionada, por decir lo menos, con el lanzamiento de los inminentes esfuerzos de la diplomacia estadounidense. El corresponsal de Israel Hayom, Daniel Siryoti, ya informó la semana pasada sobre la desesperación en Ramallah, donde los palestinos han llegado a la conclusión  que Estados Unidos está “enteramente” del lado de Israel. Este resultado es un poco extraño, dado que en los últimos meses, mucha gente ha tratado de crear la impresión que se espera que Washington ejerza una enorme presión sobre Jerusalén para que haga concesiones.

El problema más grande de los palestinos son los palestinos mismos, siempre presentan una excusa u otra (Israel, Washington y luego Israel de nuevo). Washington está realmente interesado en hacer progresos. Trump lo dijo y lo repitió. Los estadounidenses están optando por involucrarse con el lado que está mostrando la voluntad de trabajar juntos, y, lo que es más importante, muestra un deseo de dar en lugar de simplemente recibir.

La vieja perspectiva tendía a poner la cuestión palestina en el centro. La nueva perspectiva nos está mostrando una manera diferente – los estados del Golfo, Jordania y Egipto están mostrando un aire de indiferencia, cada uno por sus propias razones, con respecto a la cuestión palestina. Nadie es ingenuo. Nadie espera ver una ola de alegría en las plazas de la ciudad de Jiddah, Riyad o incluso Bahrein acerca de un acuerdo de paz entre Israel y los palestinos.

El incidente de disparos en la Embajada de Israel en Ammán, Jordania, el mes pasado, demostró cuánto sigue siendo motivada la calle árabe por ese mismo instinto anti-Israel. Pero algo positivo está sucediendo fuera de las cámaras. El vaso medio lleno son los intereses comunes compartidos por Israel y varios vecinos árabes. El vaso medio vacío es que son  “justamente” intereses comunes. Será muy difícil convencer a la familia real saudí que puede hablar con sus súbditos sobre la paz con Israel. Todavía hay un largo camino por recorrer.

Pero la verdadera historia aquí es la sospecha con la que Washington y la Autoridad Palestina se miran. En Washington, a pesar del fuerte deseo de ver un acuerdo de paz, entienden que Ramallah no puede entregar los bienes.

En Ramallah, están convencidos que Estados Unidos e Israel están trabajando en un movimiento regional a expensas de la solución de dos Estados. Pero hay que decir que vinieron con sus sospechas honestamente.

Un nuevo viento sopla desde Washington en estos días. Ocho años con el ex presidente Barack Obama nos forzaron a defendernos. Trump, sin embargo, podría hacernos recalcular nuestro rumbo.

Este es el momento de avanzar, si no hacia la paz con los palestinos, por lo menos hacia la paz con nuestra propia conciencia y con la Tierra de Israel.

Por: Boaz Bismuth
http://www.israelhayom.com/site/newsletter_article.php?id=44599 / PorIsrael.org
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