La silenciosa conquista islámica de España

La ceremonia del 2003 fue anunciada con titulares impactantes: “Después de más de 500 años de espera, los musulmanes españoles han logrado construir una mezquita propia a la sombra de la Alhambra, símbolo del poder islámico en Europa”. Un grupo de al Jazeera fue enviado para seguir el evento: un muezzin subió al minarete de la Gran Mezquita de Granada para llamar a los fieles a la oración por primera vez en cinco siglos.


POR GIULO MEOTTI

Desde Osama bin Laden hasta el autoproclamado Califa, Abu Bakr Al Baghdadi, todos los líderes de la yihad global -incluyendo la célula terrorista que mató a 17 personas en Barcelona– han mencionado a España entre las tierras conquistadas por el Islam. Hay, sin embargo, no sólo yihad. También hay “la conquista silenciosa“, como ha sido traducido por la revista francesa, Valeurs Actuelles. La conquista silenciosa es un sinuoso intento de re-islamizar España a través de centros culturales, mega-mezquitas, proselitismo, conversiones e inversiones financieras. Este intento pacífico de obtener la sumisión ha estado en marcha durante algún tiempo y ha sido respaldado por un flujo de dinero de países como Qatar y Arabia Saudita. Según un ex comandante de las fuerzas británicas en Irak, el General Jonathan Shaw, estos dos países en particular han encendido una “bomba de tiempo” mediante el financiamiento de la propagación global del Islam radical.

El New York Times detalló por primera vez en 1981 que, “desalojados hace cinco siglos crusando a los cristianos, los árabes están de vuelta en España, usando sus petrodólares para comprar tierras que fueron tomadas de sus antepasados por la espada”. España ni siquiera reconocía el Estado de Israel, y la monarquía española visitaba regularmente al príncipe saudí Fahd mientras se relajaba en el sur de España. Después de eso, fue el turno de Kuwait: “A finales de la década de 1980, cuando España estaba en auge, Kuwait llegó a comprar empresas e inversiones”.

Desde entonces, las monarquías árabes se han centrado en España con enormes inversiones. Algunos edificios emblemáticos de Madrid y Barcelona, sin mencionar la Costa del Sol, son ahora propiedad de grupos de inversión árabes, desde el estadio Santiago Bernabéu de Madrid hasta el Hotel W de Barcelona. En Marbella, a pocos metros de la Mezquita del Rey Fahd, se encuentra el Hotel Alanda, que ofrece comida halal y servicios para satisfacer las demandas de los clientes musulmanes. En 2011, la Compañía Internacional de Inversiones Petroleras, controlada por el Emirato de Abu Dhabi, compró Cepsa, la segunda empresa española en el sector petrolero.

El pasado mes de enero, el rey español Felipe VI visitó Arabia Saudita y anunció que España impulsará las relaciones económicas, comerciales y de inversión con el reino islámico. Antes de eso, en 2012, Saudi Aramco adjudicó a empresas españolas proyectos por valor de 700 millones de dólares. España y Qatar ahora están discutiendo la formación de un fondo de inversión conjunta de $ 1 mil millones que ayudaría al Estado del Golfo a invertir en América Latina. Los medios de comunicación de los Emiratos Árabes llamaron a España “un club para la inversión del mundo árabe”. Después de Qatar, fue el turno de Omán para invertir en el mercado español: Omán acaba de acordar invertir hasta 120 millones de dólares en una mina de uranio en España, para ser utilizada en plantas de energía nuclear de Omán.

Demográficamente, los musulmanes están presenciando un espantoso aumento de población en España. En 1990, los musulmanes en el país eran 100.000. En 2010, el número había aumentado a 1,5 millones. En 2017, el número era de casi dos millones. Es un crecimiento de 1.900% en 27 años.

Hoy hay 1.400 mezquitas en España. Según el Observatorio del Pluralismo Religioso en España (iniciativa del Ministerio de Justicia), “esta cifra representa el 21% de todos los lugares de culto para todas las religiones presentes en España”.

El financiador más prolífico de las mezquitas en España es Arabia Saudita. En 1985, con el uso de su propio dinero, el reino saudita abrió el Centro Cultural Islámico en Madrid, la mezquita más grande de Europa, seguida del Centro Islámico de Málaga, financiado por los saudíes con 22 millones de euros (hoy la zona de Madrid cuenta con 112 mezquitas y centros culturales islámicos)). Como detalló Soeren Kern de Gatestone, los saudíes han construido mezquitas en todas partes, desde Marbella hasta Fuengirola.

Los regímenes islámicos, como Irán, también han podido infiltrarse en los partidos políticos españoles. Según una investigación, Teherán dio dinero a Podemos, el partido de izquierda que surgió como un nuevo contendiente en la arena política española.

El diario ABC de Madrid escribió que 800 mezquitas en España están fuera de control. El periódico español La Razón dijo que los donantes del Golfo, como Qatar, eran una fuente de la islamización de España. Los sauditas también lanzaron un nuevo canal de televisión español, Córdoba TV, al igual que Irán.

Los detalles de esta proliferación religiosa se detallan en La España de Alá, un libro de Ignacio Cembrero. Mientras que el número de iglesias católicas en España no ha sufrido mucha variación durante muchos años, las mezquitas musulmanas han estado creciendo a una tasa del 20% por ciento anualmente. El jeque Tamim bin Hamad al Thani, de Qatar, también se ha ofrecido a comprar La Monumental Arena en Barcelona para convertirla en la mezquita más grande de Europa. Los Emiratos Árabes Unidos financiaron la construcción de la Gran Mezquita de Granada.

Sueñan y trabajan para recuperar el “califato perdido” de España. Algunos islamistas lo hacen con bombas y embestidas de coches. Otros, más subrepticiamente, lo hacen con dinero y dawa, la propaganda islámica. La segunda forma puede ser incluso más efectiva que la primera.

*Giulio Meotti, Editor Cultural de Il Foglio, es un periodista y autor italiano.

Fuente: GATESTONE INSTITUTE – Traducción: Silvia Schnessel – Reproducción autorizada con la mención: ©EnlaceJudíoMéxico
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