Comida 'kosher' y la 'reconciliación' con Caprile, anécdotas de la recepción al presidente israelí


A la Reina Letizia le divierte sorprender y sin duda lo hizo en la cena de gala celebrada anoche en el Palacio Real en honor del presidente israelí, Reuven Rivlin, y su esposa Nechama, al rescatar de su armario un modelo firmado por Lorenzo Caprile, uno de sus diseñadores "de cabecera" junto con Varela de sus primeros tiempos como princesa, que súbitamente "cayó en desgracia". Sin dar ninguna explicación, un buen día la Reina no volvió a su atelier, y aseguran que el motivo de esta radical ruptura fue que Caprile era íntimo de la Infanta Cristina, a la que la esposa de Felipe VI no quería ver ni en pintura cuando se desató el caso Nóos. Pero anoche Doña Letizia hizo un guiño de reconciliación al diseñador, al lucir dos piezas de Caprile, con el que estaba realmente favorecida. El modelo estaba compuesto por una falda negra con bordados blancos realizada con un mantón de Manila, que lució por vez primera en Nueva York en 2004, y un corpiño negro con brillantes también firmado por el diseñador. Completaba el atuendo con la diadema floral de Cartier, una de sus favoritas y las pulseras "de pasar" del joyero Borbón.

Es cierto que esta vez la Reina brilló en solitario, pues no hubo "duelo de estilismos", a diferencia del mes de febrero pasado en la visita de estado que realizó el presidente argentino, Macri con su mujer, la espectacular Juliana Awada. La primera dama israelí, Nechama, tiene 72 años y además padece una grave fibrosis pulmonar que le obliga a ir enganchada de un concentrador de oxígeno, ya que tiene serias dificultades para respirar. Algo que permitió a Doña Letizia mostrar su lado más humano, pues desde que por la mañana recibió junto al Rey a la pareja israelí, se deshizo en cuidados con la primera dama, a la que incluso llevó agarrada del brazo.

Una mujer que pese a su enfermedad, tiene gran valía personal, pues hasta su jubilación, desarrolló una brillante carrera en los departamentos de zoología, genética y ecología de la universidad, y además es licenciada en Historia del Arte. Madre de tres hijos y abuela de siete nietos, se ha volcado en la infancia con problemas, instalando en el jardín de la residencia presidencial un huerto comunitario para que los niños planten semillas.

Los monarcas dieron la bienvenida oficial en el Palacio Real al presidente israelí, Rivlin y su esposa, Nechama en la mañana del lunes, en la segunda visita de estado que este año realizaba a España un mandatario extranjero, tras la del argentino Macri.

De nuevo se exhibió el solemne protocolo estrenado por Felipe VI, que tiene lugar en la plaza de la armería del Palacio Real, e incluye, además de la interpretación de los himnos, 21 salvas de ordenanza y un vistoso desfile de tropas de la Guardia Real. Don Felipe y Doña Letizia compartieron casi toda la jornada con la pareja israelí, que también almorzó en Zarzuela y a la que obsequiaron asimismo con una cena de gala en el Palacio Real.

Un detalle curioso fue que Rivlin lanzó en su twitter unas imágenes donde su mujer le colocaba la pajarita de su frac del palacio de El Pardo, donde se alojan, con el mensaje: "Preparándonos para ir con el rey Felipe VI y la Reina Letizia a una cena de estado para celebrar la amistad entre nuestras dos naciones". Algo que da idea de la cordialidad que está predominando en esta visita, segunda que realiza un mandatario israelí a España desde que en 1992 vino a nuestro país Jaim Herzog, viaje que fue correspondido por don Juan Carlos y Sofía que en 1993 visitaron Israel. También lo hicieron en 2011 los entonces príncipes Felipe y Letizia, siendo jefe de estado Simon Peres, a cuyas exequias en Jerusalén acudió también Don Felipe en 2016.

A las 8 de la tarde del lunes, los Reyes posaban en el Salón del Trono con Reuven Rivlin y su esposa, Nechama, cuyo vestido largo coincidió en colores con el de Doña Letizia, ya que era negro con una franja blanca. Seguidamente se trasladaron al comedor, engalanado con tapices de Bruselas, en cuya mesa lucía la vajilla de los Reyes y las copas con el escudo de armas. Como dato curioso, el chef encargado del menú fue Ramon Freixá, que cuenta con certificación kosher, es decir, cumple los preceptos marcados en la Tora o libro sagrado judío. Consistió en huevo campero con salmón y terciopelo de calabacín, merluza con guarnición de setas y castañas y de postre, piña con membrillo.

La orquesta de la guardia se encargó de amenizar la velada interpretando temas de inspiración española e israelí, entre ellos de Barbra Streisand y Leonard Cohen, cantantes ambos de origen judío.

La noche de hoy, martes, los Reyes volverán a encontrarse con la pareja presidencial israelí, que ofrecerán una recepción en su honor en el palacio de El Pardo como broche de su visita.

Fuente: El Mundo
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